jueves, 24 de marzo de 2011

Primavera y alergias

Rinitis y conjuntivitis alérgica


 
Es la inflamación de la mucosa nasal y de la conjuntiva de los ojos como consecuencia de una alergia a pólenes (de plantas, árboles y arbustos), ácaros (polvo doméstico) u otras partículas que se encuentran en el ambiente (por ejemplo, piel o pelo de animales).
 
Puede aparecer en cualquier momento de la vida, aunque suele comenzar a partir de los 5-6 años y tiende a disminuir sus síntomas a partir de los 40 años. Puede padecerla sólo en primavera o todo el año. Suele haber más casos en la familia.
 
Los síntomas de la rinitis alérgica son similares a los de un resfriado común, pero:
  • Suele durar más de 8-10 días.
  • El moqueo nasal es siempre liquido y transparente.
  • Son frecuentes los estornudos seguidos.
  • Existe picor en la nariz o el paladar. Los niños acostumbran a frotarse la nariz para aliviar el picor, se conoce con el nombre de «saludo del alérgico».
En ocasiones puede aparecer tos, causada por las mucosidades que bajan por la garganta.
La conjuntivitis alérgica produce enrojecimiento de los ojos, picor, lagrimeo e incluso dolor. Los niños pueden tener ojeras.
 
¿Qué puede hacer?
 
Evite la causa de su alergia, si la conoce.
 
Si tiene alergia a los ácaros:
 
– Extreme la limpieza en casa: evite el polvo. Use el aspirador (existen filtros específicos), las fundas de colchón antiácaros. Retire si es preciso las moquetas, alfombras y cortinas, especialmente de la habitación.
 
Si la alergia es al polen:
 
– Evite las salidas al campo, principalmente los días ventosos y soleados.
– Use gafas de sol si tiene conjuntivitis.
– Cierre las ventanas de casa tras haber realizado la limpieza del día.
– En el coche, use filtros de polen y cierre las ventanillas.
 
Si es alérgico a epitelios de animales, evite la presencia de mascotas en el domicilio.
 
Medicación


Los colirios con medicamentos antihistamínicos o con corticoides mejoran los síntomas oculares, aunque pueden causar quemazón transitoria en el ojo. Mientras los use, evite utilizar lentillas. Los colirios de lágrimas artificiales también pueden aliviar el escozor y bajar la hinchazón. No obstante, antes de usarlos, pruebe a utilizar toallas con agua fría sobre los ojos para aliviar el escozor.
 
Para aliviar los síntomas nasales, pruebe los lavados nasales con agua con sal o suero fisiológico para destapar la nariz.
 
Los antihistamínicos orales alivian también los síntomas.
 
Con frecuencia se aconseja tomarlos por la noche. Evite el alcohol y extreme la precaución si debe conducir o si manipula maquinaria peligrosa.
 
En algunas ocasiones el especialista puede aconsejarle la administración de algún tipo de vacuna. Aunque su eficacia es baja.
 

martes, 22 de marzo de 2011

La importancia del Ejercicio Físico (SEMFYC®)

Ejercicio Físico

Las personas que hacen ejercicio físico viven más años que las sedentarias y con mayor calidad de vida. El ejercicio aumenta la capacidad física y permite reducir el peso, la ansiedad y la tensión. Además, ayuda a prevenir las enfermedades del corazón, la diabetes, la osteoporosis y otros muchos problemas.


¿Qué puede hacer?

Si no está acostumbrado a hacer ejercicio, comience poco a poco. Aumente su actividad cotidiana, vaya caminando hasta el trabajo o al ir a hacer sus quehaceres diarios, suba escaleras en lugar de coger el ascensor, o simplemente camine, es sencillo y no requiere ningún equipo especial.

El mejor ejercicio es el que aumenta los latidos de su corazón y mueve grupos de músculos grandes (como los músculos de sus piernas o brazos), como nadar, montar en bicicleta, correr o bailar. Apúntese a alguna actividad que le guste.

¿CUÁNTO TIEMPO DEBE HACER EJERCICIO?

Empiece poco a poco hasta alcanzar 30 minutos al menos 3 veces por semana. No es necesario que sean seguidos, puede utilizar varios períodos, como por ejemplo el descanso para el almuerzo o su tiempo libre. Le resultará mucho más divertido hacer ejercicio con un compañero, con un amigo o con un familiar.

¿CON QUÉ INTENSIDAD DEBE HACER EJERCICIO?

La intensidad adecuada se puede calcular con los latidos del corazón. Para averiguarlo reste a 220 su edad en años, el resultado es el «ritmo máximo de su corazón» en latidos por minuto. Durante el ejercicio trate de mantener los latidos de su corazón entre el 60 y el 85% del «ritmo máximo de su corazón» (se calcula multiplicando el resultado anterior por 0,60 y 0,85, respectivamente).

Por ejemplo, si usted tiene 40 años, restaría 40 a 220, lo que le daría 180 (220 – 40 = 180). Multiplicando este número por 0,60 y por 0,85 le daría como resultado 108 y 153 latidos por minuto (180 x 0,60 = 108 y 180 x 0,85 = 153). Por tanto, el ritmo ideal de su corazón durante el ejercicio estaría entre 108 y 153 latidos por minuto.

Para mejorar la forma física es preferible un ejercicio a media intensidad (entre el límite mínimo y máximo de su ritmo del corazón) durante 30 minutos que un ejercicio muy duro realizado en menos tiempo. Cualquier ejercicio aeróbico, aunque sea poco, es mejor que no hacer nada.

¿Cuándo consultar a su médico de familia?

Debe consultar a su médico antes de iniciar un programa de actividad física en el caso de que le hayan dicho que tiene la tensión arterial alta, azúcar en la sangre o cualquier otro problema. Algunas enfermedades contraindican el ejercicio físico, como el infarto de miocardio reciente (menos de 6 semanas). Consulte a su médico de familia si cree que padece alguna de ellas.

Más información: http://www.semfyc.es/es/informativo/isla_salud/

miércoles, 16 de marzo de 2011

Cuidados del pie en el Deporte: CUIDA EL CALZADO Y ELIGE CALCETINES ADECUADOS

Cuidados del pie en el Deporte

Javier Salinero Martín
Servicio de Podología del U.B. La Palma, del Club Triathlón Bayana y de Transvulcania
3.- CUIDADO DEL CALZADO

Tras el entrenamiento o competición debemos siempre rellenar el calzado con bolas de papel de periódico con el fin de absorber la humedad provocada por el sudor. De esta manera prevenimos infecciones por hongos en los pies, además de evitar que la piel y la suela del calzado cojan rigidez por las sales del sudor, aumentando la comodidad y duración de nuestro calzado.

Para evitar que se deforme es importante lavar el calzado siempre a mano y con agua templada o fría, y no secarlo nunca en fuentes de calor (estufas, radiadores, secadoras o al sol directo). Además, si se dispone de hormas especiales para el calzado, las introduciremos siempre al llegar a casa.

4.- CALCETINES
Tanto en la vida deportiva como fuera de ella usaremos calcetines de fibras naturales (algodón, lana o lino), y de buena calidad. Esto es mucho más importante a la hora de entrenar o competir: de nada sirve tener unas zapatillas fantásticas si luego usamos un calcetín malo, ya que se producirán rozaduras y ampollas, además de deslizamiento del pie dentro del calzado con el consiguiente riesgo de lesiones. Lo ideal son calcetines de algodón pensados específicamente para la práctica del deporte, ya que disponen de refuerzos y zonas elásticas específicas para evitarnos problemas.

En caso de tener predisposición a la aparición de ampollas es recomendable usar doble calcetín, uno más fino sobre la piel (de lino es el ideal) y encima de éste uno más grueso (de algodón o de lana).

domingo, 13 de marzo de 2011

Cuidados del pie en el Deporte: EN LA TIENDA

Cuidados del pie en el Deporte

Javier Salinero Martín
Servicio de Podología del U.B. La Palma, del Club Triathlón Bayana y de Transvulcania
2.- EN LA TIENDA


Siempre compraremos el calzado a última hora de la tarde, y a ser posible después de haber realizado actividad física (tras un entrenamiento o después de caminar un mínimo de 45 minutos). Esto es porque según avanza el día y sobre todo tras la actividad el pie tiende a expandirse, con lo que presenta su tamaño máximo en cuanto a longitud y anchura, y de esta manera tendremos la seguridad de que el calzado que elijamos en estas condiciones no nos apretará posteriormente durante la práctica deportiva.

Una vez elegido el modelo que sepamos más conveniente para nosotros, nos probaremos varios números, ya que la numeración varía de una marca a otra, y siempre elegiremos aquel número de calzado en el cual nos sobre en la parte delantera de los dedos un espacio libre de aproximadamente 1 centímetro. Esto es muy importante en el deporte, ya que si compramos el calzado ajustado tendremos problemas en los dedos y en las uñas. Además debemos probárnoslos en los 2 pies, ya que muchas veces puede haber variaciones de hasta un número entre un pie y otro, y en este caso compraremos el número en función del pie más grande, es decir, que nos sobre 1 centímetro en el más grande.

Siempre nos probaremos las zapatillas con el mismo calcetín o media que usamos para hacer deporte, ya que así nos evitaremos sorpresas en caso de que el calcetín que llevemos sea más fino que el de deporte, provocando posteriormente rozaduras y heridas en los entrenamientos o partidos.

En caso de usar plantillas ortopédico-deportivas debemos probarnos siempre el calzado con ellas puestas, sacando previamente la plantilla estándar que la zapatilla trae de fábrica.

Para saber cuándo debemos renovar unas zapatillas o bota de senderismo no debemos basarnos en su aspecto externo, sino en las horas y kilómetros de uso. Los sistemas de amortiguación actuales tienen una duración media de 1.200 kilómetros, aunque puede ser mayor o menor en función de nuestro peso.

Cuidados del pie en el Deporte: ELECCIÓN DEL CALZADO

Cuidados del pie en el Deporte
Javier Salinero Martín

Servicio de Podología del U.B. La Palma, del Club Triathlón Bayana y de Transvulcania

Más de la mitad de las lesiones y consultas médicas en el deporte tienen causa directa o indirecta en problemas de los pies. Con el fin de prevenir dichos problemas antes de que se produzcan, hay una serie de consejos básicos fáciles de seguir y recordar por todos los practicantes de cualquier deporte (senderismo, correr, baloncesto, fútbol, …):


1.- ELECCIÓN DEL CALZADO

Existen distintos tipos de pies y de formas de apoyar y caminar, por lo que debemos elegir el calzado adecuado para nosotros. No se trata de elegir una marca u otra, es indiferente, ya que todas las marcas tienen diferentes modelos dentro de su catálogo, sino que de lo que se trata es de saber qué tipo de zapatilla nos conviene (altura de suela, tipo de cordaje, materiales, …). Para ello es aconsejable consultar con el Podólogo.

Una vez tengamos claro qué tipo de zapatilla nos conviene, es muy importante tener como mínimo 2 pares iguales o muy similares, y alternar un día cada par para que así tengan tiempo de recuperarse los sistemas de amortiguación y cumplan perfectamente con su función previniendo lesiones. Debemos evitar usar las zapatillas de entrenamiento y competición para caminar por la calle, ya que así mantendremos en perfecto estado el agarre de la suela y los sistemas de amortiguación por más tiempo.

Está muy extendida la costumbre de tener unas zapatillas para entrenar y otras para la competición, pero es un error ya que las de entrenamiento se usan todos los días de seguido y al no darles tiempo de recuperarse los sistemas de amortiguación acaban fallando, provocando fatiga muscular y, en los peores casos, aumentando el riesgo de lesiones por sobrecarga.

En caso de querer conservar la costumbre de tener unas zapatillas exclusivamente para los partidos y competiciones, lo más recomendable será tener entonces 2 pares de zapatillas para entrenar y poder alternarlas. De todos modos, las zapatillas que tengamos pensado dedicar a la competición deberemos usarlas un tiempo antes para entrenar, con el fin de adaptarlas a nosotros previamente.

Para cualquier aclaración o duda sobre nuestro tipo de pie y qué calzado nos conviene se recomienda acudir al Podólogo, donde estaremos encantados de orientaros para una correcta elección.


lunes, 7 de marzo de 2011

¿Qué hacer ante una gastroenteritis?

Lávese las manos con agua y jabón con frecuencia, especialmente antes de las comidas, después de ir al retrete o de cambiar los pañales.
Beba abundantes líquidos, en pequeñas cantidades, de manera continua, pero sin forzar. Unos 3 l al día en forma de agua o también:

– Limonada. En 1 litro de agua eche 4 cucharadas de azúcar, media cucharita de sal, media cucharita de bicarbonato y el zumo de 2-3 limones exprimidos.
– Agua de arroz. Hierva 1 l de agua con un puñado de arroz (50 g) durante 30 minutos, cuélelo y deje que se enfríe antes de tomarlo.
– Agua de zanahoria. Hierva 1 l de agua con 250 g de zanahoria cortada a trozos pequeños durante 60 minutos, añada un poco de sal y deje que se enfríe antes de tomarlo.
– Infusiones de manzanilla o menta.

Cualquiera de estas preparaciones puede guardarse un máximo de 24 horas en la nevera.

En caso de vómitos, espere 1 hora antes de tomar nada y empiece con pequeños sorbos o 1 cucharada de agua azucarada (especialmente en niños) cada 10 minutos.
Aumente la frecuencia y la cantidad si hay buena tolerancia. Si se repite el vómito, repita este proceso.
Empiece a comer poco a poco. Evite los ayunos de más de 12-24 horas. Tome comidas suaves de su gusto: arroz hervido, crema de arroz o arroz con agua de zanahoria.
Puede añadir pollo o carne de ave a la plancha (sin piel), jamón york, pescado blanco cocido o a la plancha (congelado o fresco).
También puede tomar manzana asada, membrillo, plátano maduro. Evite el resto de frutas y las verduras crudas durante 1 semana.
No tome leche, en cambio el yogur le puede ir bien.

Evite también:

– Las bebidas frías, los refrescos, el agua con gas y el café.
– Los dulces: caramelos, chocolates, pastelería, azúcar.

Evite las medicinas, salvo los antitérmicos (paracetamol) si tiene fiebre. En general, los antibióticos están desaconsejados y los antidiarreicos contraindicados en caso de fiebre.