miércoles, 16 de marzo de 2011

Cuidados del pie en el Deporte: CUIDA EL CALZADO Y ELIGE CALCETINES ADECUADOS

Cuidados del pie en el Deporte

Javier Salinero Martín
Servicio de Podología del U.B. La Palma, del Club Triathlón Bayana y de Transvulcania
3.- CUIDADO DEL CALZADO

Tras el entrenamiento o competición debemos siempre rellenar el calzado con bolas de papel de periódico con el fin de absorber la humedad provocada por el sudor. De esta manera prevenimos infecciones por hongos en los pies, además de evitar que la piel y la suela del calzado cojan rigidez por las sales del sudor, aumentando la comodidad y duración de nuestro calzado.

Para evitar que se deforme es importante lavar el calzado siempre a mano y con agua templada o fría, y no secarlo nunca en fuentes de calor (estufas, radiadores, secadoras o al sol directo). Además, si se dispone de hormas especiales para el calzado, las introduciremos siempre al llegar a casa.

4.- CALCETINES
Tanto en la vida deportiva como fuera de ella usaremos calcetines de fibras naturales (algodón, lana o lino), y de buena calidad. Esto es mucho más importante a la hora de entrenar o competir: de nada sirve tener unas zapatillas fantásticas si luego usamos un calcetín malo, ya que se producirán rozaduras y ampollas, además de deslizamiento del pie dentro del calzado con el consiguiente riesgo de lesiones. Lo ideal son calcetines de algodón pensados específicamente para la práctica del deporte, ya que disponen de refuerzos y zonas elásticas específicas para evitarnos problemas.

En caso de tener predisposición a la aparición de ampollas es recomendable usar doble calcetín, uno más fino sobre la piel (de lino es el ideal) y encima de éste uno más grueso (de algodón o de lana).

domingo, 13 de marzo de 2011

Cuidados del pie en el Deporte: EN LA TIENDA

Cuidados del pie en el Deporte

Javier Salinero Martín
Servicio de Podología del U.B. La Palma, del Club Triathlón Bayana y de Transvulcania
2.- EN LA TIENDA


Siempre compraremos el calzado a última hora de la tarde, y a ser posible después de haber realizado actividad física (tras un entrenamiento o después de caminar un mínimo de 45 minutos). Esto es porque según avanza el día y sobre todo tras la actividad el pie tiende a expandirse, con lo que presenta su tamaño máximo en cuanto a longitud y anchura, y de esta manera tendremos la seguridad de que el calzado que elijamos en estas condiciones no nos apretará posteriormente durante la práctica deportiva.

Una vez elegido el modelo que sepamos más conveniente para nosotros, nos probaremos varios números, ya que la numeración varía de una marca a otra, y siempre elegiremos aquel número de calzado en el cual nos sobre en la parte delantera de los dedos un espacio libre de aproximadamente 1 centímetro. Esto es muy importante en el deporte, ya que si compramos el calzado ajustado tendremos problemas en los dedos y en las uñas. Además debemos probárnoslos en los 2 pies, ya que muchas veces puede haber variaciones de hasta un número entre un pie y otro, y en este caso compraremos el número en función del pie más grande, es decir, que nos sobre 1 centímetro en el más grande.

Siempre nos probaremos las zapatillas con el mismo calcetín o media que usamos para hacer deporte, ya que así nos evitaremos sorpresas en caso de que el calcetín que llevemos sea más fino que el de deporte, provocando posteriormente rozaduras y heridas en los entrenamientos o partidos.

En caso de usar plantillas ortopédico-deportivas debemos probarnos siempre el calzado con ellas puestas, sacando previamente la plantilla estándar que la zapatilla trae de fábrica.

Para saber cuándo debemos renovar unas zapatillas o bota de senderismo no debemos basarnos en su aspecto externo, sino en las horas y kilómetros de uso. Los sistemas de amortiguación actuales tienen una duración media de 1.200 kilómetros, aunque puede ser mayor o menor en función de nuestro peso.

Cuidados del pie en el Deporte: ELECCIÓN DEL CALZADO

Cuidados del pie en el Deporte
Javier Salinero Martín

Servicio de Podología del U.B. La Palma, del Club Triathlón Bayana y de Transvulcania

Más de la mitad de las lesiones y consultas médicas en el deporte tienen causa directa o indirecta en problemas de los pies. Con el fin de prevenir dichos problemas antes de que se produzcan, hay una serie de consejos básicos fáciles de seguir y recordar por todos los practicantes de cualquier deporte (senderismo, correr, baloncesto, fútbol, …):


1.- ELECCIÓN DEL CALZADO

Existen distintos tipos de pies y de formas de apoyar y caminar, por lo que debemos elegir el calzado adecuado para nosotros. No se trata de elegir una marca u otra, es indiferente, ya que todas las marcas tienen diferentes modelos dentro de su catálogo, sino que de lo que se trata es de saber qué tipo de zapatilla nos conviene (altura de suela, tipo de cordaje, materiales, …). Para ello es aconsejable consultar con el Podólogo.

Una vez tengamos claro qué tipo de zapatilla nos conviene, es muy importante tener como mínimo 2 pares iguales o muy similares, y alternar un día cada par para que así tengan tiempo de recuperarse los sistemas de amortiguación y cumplan perfectamente con su función previniendo lesiones. Debemos evitar usar las zapatillas de entrenamiento y competición para caminar por la calle, ya que así mantendremos en perfecto estado el agarre de la suela y los sistemas de amortiguación por más tiempo.

Está muy extendida la costumbre de tener unas zapatillas para entrenar y otras para la competición, pero es un error ya que las de entrenamiento se usan todos los días de seguido y al no darles tiempo de recuperarse los sistemas de amortiguación acaban fallando, provocando fatiga muscular y, en los peores casos, aumentando el riesgo de lesiones por sobrecarga.

En caso de querer conservar la costumbre de tener unas zapatillas exclusivamente para los partidos y competiciones, lo más recomendable será tener entonces 2 pares de zapatillas para entrenar y poder alternarlas. De todos modos, las zapatillas que tengamos pensado dedicar a la competición deberemos usarlas un tiempo antes para entrenar, con el fin de adaptarlas a nosotros previamente.

Para cualquier aclaración o duda sobre nuestro tipo de pie y qué calzado nos conviene se recomienda acudir al Podólogo, donde estaremos encantados de orientaros para una correcta elección.


lunes, 7 de marzo de 2011

¿Qué hacer ante una gastroenteritis?

Lávese las manos con agua y jabón con frecuencia, especialmente antes de las comidas, después de ir al retrete o de cambiar los pañales.
Beba abundantes líquidos, en pequeñas cantidades, de manera continua, pero sin forzar. Unos 3 l al día en forma de agua o también:

– Limonada. En 1 litro de agua eche 4 cucharadas de azúcar, media cucharita de sal, media cucharita de bicarbonato y el zumo de 2-3 limones exprimidos.
– Agua de arroz. Hierva 1 l de agua con un puñado de arroz (50 g) durante 30 minutos, cuélelo y deje que se enfríe antes de tomarlo.
– Agua de zanahoria. Hierva 1 l de agua con 250 g de zanahoria cortada a trozos pequeños durante 60 minutos, añada un poco de sal y deje que se enfríe antes de tomarlo.
– Infusiones de manzanilla o menta.

Cualquiera de estas preparaciones puede guardarse un máximo de 24 horas en la nevera.

En caso de vómitos, espere 1 hora antes de tomar nada y empiece con pequeños sorbos o 1 cucharada de agua azucarada (especialmente en niños) cada 10 minutos.
Aumente la frecuencia y la cantidad si hay buena tolerancia. Si se repite el vómito, repita este proceso.
Empiece a comer poco a poco. Evite los ayunos de más de 12-24 horas. Tome comidas suaves de su gusto: arroz hervido, crema de arroz o arroz con agua de zanahoria.
Puede añadir pollo o carne de ave a la plancha (sin piel), jamón york, pescado blanco cocido o a la plancha (congelado o fresco).
También puede tomar manzana asada, membrillo, plátano maduro. Evite el resto de frutas y las verduras crudas durante 1 semana.
No tome leche, en cambio el yogur le puede ir bien.

Evite también:

– Las bebidas frías, los refrescos, el agua con gas y el café.
– Los dulces: caramelos, chocolates, pastelería, azúcar.

Evite las medicinas, salvo los antitérmicos (paracetamol) si tiene fiebre. En general, los antibióticos están desaconsejados y los antidiarreicos contraindicados en caso de fiebre.

jueves, 3 de marzo de 2011

Haz un uso adecuado del pulsioxímetro

LIMITACIONES DE LA PULSIOXIMETRÍA


• Alteraciones de la hemoglobina (MetHb o COHb).

• Colorantes y pigmentos en la zona de lectura (uñas pintadas).

• Fuentes de luz externa.

• Hipoperfusión periférica.

• Anemia.

• Aumento del pulso venoso.

• No detecta hiperóxia.

• No detecta hipoventilación.

INDICACIONES

En general son útiles en los cuidados de pacientes en los que se prevea una alteración en la oxigenación o para valorar determinadas terapéuticas:

• Distress respiratorio en el asma.

• Cianosis.

• Valoración de tolerancia al ejercicio.

• Evaluación o control de oxigenoterapia.

• Etc ...

UTILIZACIÓN

1. En primer lugar deberá obtenerse información sobre la utilización correcta de cada modelo, y si es preciso saber adecuar las necesidades que tengamos al modelo correcto, ya que en el mercado hay muchos modelos distintos con un amplio abanico de posibilidades de trabajo a través de diferentes programas.

2. Eliminar pinturas de uñas en el caso de utilizar sensores de dedal.

3. Se explicará al paciente en que consiste la medición, insistiendo en la necesidad de mover el mínimo el dedo y no desplazar el sensor.

4. Realizar la medición lejos de una fuente de luz importante, focos, etc.

5. En caso de realiza mediciones continuas durante mucho tiempo cambiar, al menos cada 8 horas, de localización, para evitar lesiones de la piel.

6. Los sensores de clip no deben comprimir en exceso, ya que podría alterar la medición.

RESULTADOS NORMALES

La saturación de Oxígeno debe de ser mayor del 95%.

VALORACIÓN DE RESULTADOS ANORMALES

Valores aumentados de la saturación de oxígeno:

• Hiperventilación

• Ansiedad

Valores disminuidos de la saturación de oxígeno:

• Enfermedades pulmonares crónicas.

• Descompensación o crisis de asma.

• Enfermedades cardiacas.